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Qué comer en Marruecos: guía de gastronomía y clases de cocina

4 de noviembre de 2026, 7 min de lectura

Mesa decorada con farolillos marroquíes preparada para una cena

La cocina marroquí es una de las grandes razones para viajar a Marruecos. Mezcla tradiciones bereberes, árabes, andalusíes y africanas, y se basa en ingredientes sencillos que se transforman con paciencia: cocciones lentas, especias bien dosificadas y mucho pan para mojar. En esta guía te contamos qué comer en Marruecos, dónde probar cada plato y cómo llevarte las recetas a casa con una clase de cocina marroquí.

Los platos que tienes que probar

Tajine

Es el plato más famoso del país y también el nombre de la olla de barro con tapa cónica en la que se cocina. El vapor sube, se condensa en la tapa y vuelve a caer, de modo que la carne o las verduras se hacen despacio en su propio jugo. Hay tajine de pollo con limón confitado y aceitunas, de cordero con ciruelas y almendras, de kefta (albóndigas) con huevo y de verduras de temporada.

Cuscús

El cuscús es la comida de los viernes: en muchas familias se prepara ese día para comer todos juntos después de la oración del mediodía. La sémola se cuece al vapor varias veces sobre un caldo de carne y siete verduras. Algunas versiones llevan cebolla caramelizada con pasas y canela, conocida como tfaya.

Pastela

Es un pastel de hojaldre muy fino relleno de pollo o pichón, almendras, huevo y especias, cubierto de azúcar glas y canela. La mezcla de dulce y salado sorprende al principio, pero es uno de los platos de fiesta más típicos, sobre todo en Fez. También existe una versión de pescado y mariscos.

Harira

Una sopa espesa de tomate, lentejas, garbanzos y hierbas frescas. Es el plato con el que muchas familias rompen el ayuno durante el Ramadán, acompañada de dátiles y dulces, pero se encuentra todo el año en restaurantes sencillos.

Tanjia de Marrakech

La tanjia es un plato muy de Marrakech: carne de res o cordero con limón confitado, ajo, comino y azafrán dentro de una jarra de barro que se deja cocinar durante horas entre las brasas que calientan el agua del hammam del barrio. El resultado es una carne tan tierna que se deshace.

Mechoui y medfouna

El mechoui es cordero asado lentamente hasta que la piel queda crujiente; en la plaza Jemaa el Fna hay puestos especializados. En la zona de Rissani y Merzouga se prepara la medfouna, conocida como "pizza bereber": un pan relleno de carne picada, cebolla, huevo y especias que se cuece enterrado en la arena caliente o en el horno. Si duermes en el desierto con uno de nuestros tours, pregúntale a tu guía dónde probarla.

Desayunos y pan

El desayuno marroquí es un pequeño banquete. No faltan el msemen, un pan plano hojaldrado hecho a la plancha, ni el baghrir, una especie de panqueque lleno de agujeritos que se sirve con mantequilla derretida y miel. El pan de cada día es el khobz, redondo y algo plano, que en muchas casas todavía se lleva a hornear al horno comunitario del barrio. Con él se come casi todo: en Marruecos el pan hace de cuchara.

Comida callejera en Fez y Marrakech

La calle es una gran cocina abierta. En Marrakech, al caer la tarde, la plaza Jemaa el Fna se llena de puestos humeantes con brochetas, pescado frito, berenjenas, cabeza de cordero y los famosos caracoles (babbouche) en un caldo especiado que se sirve en tazones. Un tour gastronómico en Marrakech con un guía local te ayuda a elegir bien y a descubrir los puestos que frecuentan los propios vecinos.

La comida callejera en Fez es más discreta y se esconde entre los callejones de la medina: bissara (sopa espesa de habas secas con aceite de oliva y comino) para el desayuno, buñuelos llamados sfenj, pan relleno, dulces de almendra y miel, y aceitunas de todos los colores en los zocos. Conoce cómo lo organizamos en nuestro tour gastronómico y de comida callejera, de día y de noche.

Especias y té con hierbabuena

Los zocos de especias son un espectáculo de colores y aromas: comino, pimentón, cúrcuma, jengibre, canela y el ras el hanout, una mezcla que cada especiero prepara a su manera. El azafrán marroquí, muy apreciado, se cultiva en la región de Taliouine. Y, para terminar cualquier comida, el té con hierbabuena: té verde, hojas frescas de hierbabuena y azúcar, servido desde lo alto para que haga espuma. Rechazarlo cuando te lo ofrecen se considera poco cortés, así que acepta al menos un vaso.

Una clase de cocina marroquí: llevarte el viaje a casa

La mejor forma de entender la gastronomía de un país es cocinarla. En una clase de cocina marroquí empiezas en el mercado comprando verduras, especias y hierbas con el cocinero, aprendes a preparar un tajine o un cuscús, amasas el pan y terminas con la ceremonia del té. Lo mejor llega al final: te sientas a comer lo que has cocinado.

  • Taller de cocina en Marrakech: con visita al mercado de la medina y cocina en un riad o una casa local.
  • En Fez: la ciudad de la pastela y de la cocina más refinada de Marruecos.
  • En Merzouga: cocina bereber del desierto, con pan hecho al fuego y platos de la región del Tafilalet.

Todos los detalles están en la página de la clase de cocina marroquí. El precio se consulta por WhatsApp según la ciudad y el número de personas.

Cómo sumar la gastronomía a tu recorrido

Las clases y los tours gastronómicos encajan muy bien en los días de ciudad de nuestros circuitos. Por ejemplo, en el tour de 6 días con ciudades imperiales y desierto, en el tour de 8 días desde Casablanca o en el viaje de lujo de 7 días, que tiene dos noches en Marrakech. Si quieres un viaje centrado en la cocina, cuéntanoslo en viaje a medida o mira todas las actividades y experiencias que puedes sumar. Y si te preguntas cuánto presupuesto reservar para comer fuera del tour, te ayudamos en cuánto cuesta viajar a Marruecos.

Consejos para comer bien y sin sustos

  • Elige puestos con mucho movimiento: la comida se renueva constantemente.
  • Bebe agua embotellada y, si tienes el estómago sensible, empieza con platos cocinados y calientes.
  • Si tienes alergias o eres vegetariano, avísanos: el tajine y el cuscús de verduras son deliciosos y fáciles de pedir.
  • Se come con la mano derecha y con pan; en las casas, todos comparten la misma fuente.
  • Durante el Ramadán muchos restaurantes cambian su horario durante el día; por la noche, en cambio, la ciudad se llena de vida.

Escríbenos por WhatsApp: +212 661 998 266

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